El problema de esta sección es que los directores son unos maleducados y jamás responden, así que me veo en la obligación de sacrificarme y contestar en su nombre.
Una de las cartas me llamó la atención y me molestó a partes iguales. Pretendía reproducirla integramente pero he extraviado el periódico así que haré una simulación tan aproximada como mis limitaciones neuronales me permitan.
" La semana pasada por motivos ajenos a mi voluntad me vi forzada a desplazarme en tren tal y como hacia habitualmente hace años.
Localicé mi asiento y me acomode en el. A los pocos minutos apareció un individuo que tenia asignado el asiento adjunto al mio. El hombre paso por delante mio sin mediar palabra y con la misma indiferencia se sentó a mi lado. Transcurrió todo el trayecto ( 2 horas aprox) y no mediamos palabra. Al llegar a nuestro destino el hombre como vino se fue.
Antes, cuando alguien se sentaba a tu lado ante todo te pedía permiso, luego gentilmente pasaba a tu lado y se preocupaba por y para mantener una conversión y tu interés durante todo el trayecto, al finalizar el viaje el desconocido (para entonces ya "amigo") se despedia amablemente de ti.
Me sorprendí muy gratamente al comprobar el gran avance de la tecnología; ahora los trenes son mas rápidos, cómodos y seguros que antes.
Lamentablemente la sociedad no esta a la altura de dichos progresos."
Dear Señora,
Por las pequeñas pistas que aporta y mi gran capacidad de observación deduzco que usted tiene una cierta edad (elevada) y por ello no logra entender el porqué de la ausencia de modales en la sociedad actual, permítame explicárselo:
Cuando usted era más joven y viajaba sola en tren, los hombres se acercaban, la saludaban y se interesaban activamente por usted pero no lo hacían por amabilidad o simpatía sino simplemente porque se la querían beneficiar.
El problema no es que la sociedad se haya vuelto maleducada de golpe, el problema es que han sido sus pechos y nalgas los que se han precipitado hacia el abismo de golpe.
Si ese buen hombre tiene el mismo interés en usted que en comer cristales lo más educado y honesto por su parte es pasar absolutamente de su cara.
Esperando que mi respuesta haya sido de su satisfacción reciba un cordial saludo.


10 comentarios on "Sandeces al director"
A mi las señoras mayores me dan miedo...
y las converaciones sobre el tiempo también.
un beso
Jope... nunca me han dicho nada en ningún tren...
:(
Besicos
Si, las meteorologas jubiladas siempre han dado miedo.
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Haz la prueba del algodón, ponte relleno en tu próximo viaje.
A mi hace dos años en un tren camino de Londres me mandaron un mensajito multimedia a traves del bluetooth o como se diga ^_^
Me puse colorada, me calé la gorra y me abroché el abrigo... yo que se, soy tímida, además uso sujetadores estupendos que disimulan mi edad magnificamente (de lejos, claro...).
Fdo.: una señora mayor.
Dan miedo ...yo he tenido unos cuantos percances con ellas. No sé por qué coño siempre han de tener razón...
PD: Sin acritud
Y por qué hemos de entablar una conversación si no nos apetece, y por qué hemos de dar conversación al vecino sobre el tiempo en el ascensor si no nos apetece. basta con los cordiales saludos para no pecar de maleducados. Digo yo, o no
Però almenys que hi hagi un "hola, bon dia...bona ratda", uns mínims! odio les grans ciutats, els metros plens de gent, els carrers a reventar...perquè el panorama em sembla tan dehumanitzat que el trobo força hostil.
Se ve que en mi blog tienen peor educación que en el tuyo.
Más que una abuela, a mi me da que a esta, la han teletransportado desde el S. XVIII. Sólo le ha faltado decir: "el caballero abandonaba su asiento, y dejaba un pañuelo con sus iniciales bordadas y su perfume impregnado".
Las abuelas de hoy en día son mucho más ye-yés ;)
Por cierto, gracias por la visita!
A mi una jubilada una vez me dijo que si le "enchufaba los cascos en el mango del asiento"...
ahí lo dejo.
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