Bajaciones= Actividad consistente en fingir una dolencia o enfermedad para así tener una excusa para no ir a trabajar. Es el equivalente adulto a poner el termómetro cerca de una bombilla en la época escolar.
Me encontraba relativamente bien pero tenía que ir al médico a buscar un justificante para el curro y me aconsejaron no ducharme ni afeitarme esa mañana para dar más el pego. Como soy imberbe y tengo fobia al agua no tuve inconvenientes.
Llevaba dos días geniales sin currar y a lo sumo solo tendría que sacrificar 5 min. de mi vida fingiendo simpatía y mintiendo a una mujer. Me sentí como un hombre casado.
Una vez en el centro médico fui a a la sala de espera a precisamente eso, esperar mi turno. A mi lado se sentó una señora que por el olor que emanaba dejaba adivinar que sus pañales no eran tan absorbentes como deberían. Aunque quizás no era un defecto en su bufeta sinó un arma de seducción (recordemos que hay tias que se tatúan los labios -superiores- y se supone que eso es para seducir y no para dar arcadas).
No sé si fue el olor putrefacto que desprendía la señora, la incomodidad de los asientos o por la bolsa de m&n's que me comí ignorando mi alergia a los cacahuetes pero el caso es que empecé a sentirme jodidamente mal.
Me levanté y fui a dar una vuelta para despejarme (con suerte ya habrían desparasitado a la señora para cuando volviera). Paseando por el hospital con la visión mística que me proporcionaba la fiebre lo vi claro. Tolkien era una mierda. No inventó ningún puto mundo de fantasía épica excepcionalmente orquestado, tan solo describió un hospital de mierda.
Reino de los Enanos ( pequeños , peludos con mala ostia y toca cojones) = Pediatría
Reino de los Humanos ( Mayoría, lentos y de bufeta impulsiva )= Geriatría
Reino de los Elfos ( Neutros, impolutos, sabios y frios ) = Personal Médico
Reino de los Orcos ( feos , raros, malolientes y húmedos) = Ginecología
Con la seguridad en mi mismo -que solo me puede proporcionar humillar a tios muertos desde 1973- volví a la sala de espera donde mis recientes descubrimientos me dieron el valor necesario para aguantar a la señora y esperar turno con tranquilidad.
El médico acabó siendo eso mismo, él (ilusos, las fotos son puro marketing). Le conté mis supuestos síntomas. El buen hombre era tan profesional que utilizando alguna técnica médica de alto nivel consiguió diagnosticarme mientras miraba fijamente mi bragueta, lamía un chupachups con énfasis preocupante y ponía música de Kenny G. Me comunicó que era imprescindible realizar un tacto rectal para curarme. Quizás por la fiebre anterior, quizás por la similitud con otros contextos simplemente asentí, deposité un billete de 50 euros encima de su mesa y me bajé los pantalones.
Fui a casa directamente haciendo una rápida parada para comprar un flotador. Una vez en mi casa reflexioné sobre lo acontecido:
Me desperté con una sonrisa de oreja a oreja creyéndome un crack, más tarde olí a mierda y no tuve otra que contraer la cara. Tras sentirme morir, encontré una estupidez superflua con la que volver a sonreír, pues alguien me dió por culo y encima me cobró por ello.
Esto no es una alegoría sobre la vida, es tan solo la definición de la carrera de Joan Laporta.
Lo peor fue que al final olvidé el justificante para el trabajo.
Menos mal que estoy en el paro.






5 comentarios on "Bajaciones"
joder! el protagonista de memento está menos atormentado que tú.
Y encima soy heterosexual.
Al final se me salían las lágrimas a chorro, de veras. Que vida más ajetreada. Sólo de pensarlo ya me canso. Parece mentira y efeciivamente lo es.
A canvio ? quieres decir la palabra cambio?
En fin, no he solicitado tu opinión, así que gracias por tu rastrero comentario , en mi rastrero escrito...
Saludos
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