El día de autos (en esta historia no aparecen automóviles de ningún tipo, no
tengo coche ni carné pero yo no soy quién para modificar las frases
introductorias de miles de relatos por muy incongruentes que sean) mientras
llevábamos a cabo de los duros ejercicios del milenario arte del karate -que
consiste en jugar al pilla-pilla gateando- me torcí el tobillo. Esta épica
aventura, comparable a la vez que me quemé el brazo con la bombilla de una
lámpara o cuando se me cayó el mp3 en el w.c e intenté recuperarlo sin
interrumpir mi momento all-braum, me ha llevado a tener que vivir una semana
como si de House se tratara. En efecto, este post es una versión heterosexual y
real sobre la tangana esa de "21 días..."

Lo peor de todo es que estoy en un limbo de minusvalía: demasiado antiestético como para ostentar la etiqueta de normal y demasiado autosuficiente como para aprovecharme de las innumerables ventajas de la minusvalía en este país (pensiones equiparables a sueldos de ministros, facilidades arquitectónicas para desplazarte a cualquier punto de la geografía nacional y, cómo no, la inmensa labor social de hacer sentir mejor a la gente que aparenta ser amable contigo cuando en realidad te detesta.)
Desde que ando como Fraga después de montarse en el Dragon Khan veo el mundo desde otra perspectiva, como si llevara puesto un par de caleidoscopios fabricados a mano por Michael J.Fox .
Lo tengo muy claro, por ser un 0.05% paralítico estoy totalmente excluido de la sociedad.
Ahora las chicas exuberantes, dignas del mejor catalogo de lencería no se me insinúan, no me piden a gritos que las posea en medio de la calle, ya ni me miran, les provoco la misma indiferencia que un niño ensangrentado a un miembro de la protectora de animales. Supongo que creen que como tengo una pierna defectuosa, las otras dos también lo son, y en realidad están en lo cierto, pero me repatea que ni se dignen a comprobarlo.
Ninguna empresa me contrata y no es por que quiera acceder a puestos de directivos sólo con el graduado escolar, es porque en las empresas el sitio de " tío raro” es preferentemente para los que huelen mal o para los bizcos , y los cojos, como siempre, estamos en última instancia
Los vendedores ambulantes, los que piden limosna y los ladrones callejeros van a por mi como un leopardo hacia un nyu herido en la sabana.
Aunque por lo menos, si alguien me da una paliza, me roba o simplemente me ofende sé que será penado 20 veces peor que si hubiera tenido movilidad completa, y pensándolo bien, así es como lograremos alcanzar la verdadera igualdad: diferenciando el castigo que merece recibir alguien por cometer un acto atroz dependiendo de las características físicas y sociales de la víctima.
La educación y la concienciación son patrimonio exclusivo de los conservadores, ahora lo wai es educar mediante el miedo y los castigos.
Pero eso ya me importa una mierda ahora ya casi no cojeo y puedo volver a usar las escaleras mecánicas, apuntarme a pilates y codearme con top models tal y como hago cada noche en mis peores pesadillas.


2 comentarios on "Sub-Para-Discapacitado"
mmmm le sigo si no hace más crítica social encubierta.
Me esta sugiriendo que prostituya mis ideales y mi estilo a cambio de un mísero follower? ....... ACEPTO!
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